Juan Gamero Navarro

Pésame de un vividor de Sueños

Recuerdo la movilización. Autobuses fletados repletos de personas con un solo sentir. Vivía en aquellos tiempos junto a mi esposa e hija en Albal. En L’horta Sud el silencio gritaba. Estruendoso, potente, solidario España a una todos. Todos para una España.
El ruido del silencio brotado del sentir aúna. Abrumador estrépito arrodillándose pidiendo justicia al asesinato tras su secuestro de Miguel Ángel Blanco. Forjóse el espíritu de Ermua.

La sugestionada conciencia colectiva que por fin la esencia de una noble pandemia toda la engullía. No fue una pose realmente entre mis vecinos el sentir se presentía. Más allá del funeral o más allá de una boda el sentir exclamado de apetito libertario fue transformado en oda.
El espíritu de Ermua cubría España entera. Por fin aunadas las voces del castellano y el euskera. Todas para una y una para todas las lenguas plurales de España hablaban no gimientes ni indolentes sino imploraban exigentes reclamando justicia y no venganza frente al fanático terror se unió en los españoles la templanza.

Llegamos al Gesto por la Paz de Euskal Herria que reconocía el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.
El Parlamento Vasco presentó a la Gestora par el Premio Nobel de la Paz. Fue una idea noble para nada soberbia. Que nadie la tache de audaz.
¡Viva la nacional N-340 en su paso por Algeciras es la Avenida Gesto por la Paz!
En el 98 que es emblemático para España esa década final ya sea para el siglo XIX o para el XX por motivos diferentes. Se creó el Foro de Ermua.
Hay figuras sobresalientes pero perdónese si solo escribo dos José Luís López Lacalle y por su asesinato por los perros salvajes de la banda del hacha y su serpiente enrollada con bífida lengua que ojala quedara deslenguada. Y otro que no puedo ni queriendo omitir por su intelecto y su sentir menciono a Fernando Savater.

Ellos fueron Joseba tus compañeros en cuanto a ideas. Lacalle y Pagaza andan juntos el mismo viaje el mismo futuro…el mismo destino. Desde la suela de vuestros pies os saludo intentando ver hasta donde llega tamaña altura que sitos sois en la Historia donde merecéis. Mi estatura no llega ni de lejos a admirar vuestro horizonte.

Soy bajo de estatura y a la par no tengo ningún mérito que se pueda contemplar. Pero os tengo por gigantes y no voy a repetir la frase del personaje para no convertirla en tópico aprovechable. Gigantes enormes en grandeza espiritual sacrificados en esta España Social y Democrática de Derecho que desde el Jefe del Estado nominado Rey hasta el último hispano español ha de sentir en su pecho vuestro sacrificio cruel.

Juan Gamero Navarro en su esencia Juan Gnav con toda su inocencia pertinaz os aclama como estandartes de la Paz.

Pésame de un vividor de sueños II

Viviendo yo en mi mundo de ocupaciones banales pero que para mí presuntamente lo son todo permanezco francamente absorto e indolente debido a tales menesteres.

Los aconteceres cotidianos son sorpresivamente acogidos pasados unos días del hecho o suceso recogido en folletines informativos. He de decir sin que sirva de defensa que tengo baja visión por degeneración macular. La baja visión no sirve de pretexto para nada.

Como se ve escribo letras y también me documento en mis ociosas preocupaciones. No me siento ufano de mi mismo. Es un hecho. La presentación antecedente es de obligación debida.

Llevo tiempo dejando de lado una carta que debe ser mandada al buzón de Joseba. Ignorante de mi que dicho está no atendí el terco y cobarde gesto de un asesino amparado en el parapeto de ETA.

Lo que quiere decir que no fue asesinado por uno sino que al bandarra ejecutor hay que sumarle todos los secuaces etarras, proetarras e indolentes voluntarios o involuntarios.

Los indolentes voluntarios giran la cabeza para no ver.

Los involuntarios permanecemos distantes egoístamente en nuestra zona de confort.

Pagaza he de pedirte perdón. Discúlpame en la medida que puedas. No creo en los cielos pero creo en tu memoria de persona a personalidad has pasado y mi querer fuera que siguieras entre nosotros como uno más ejerciendo tu libertad.

Lo acontecido en Andoáin por los que previamente mataron a tu amigo López de Lacalle era un presagio de eso a lo que quieren llamar destino estaba previsto para ti.

No fue destino fue un desatino que te enviaran de regreso a Andoáin. Volviste de Laguardia con la diana marcada en la cabeza, hombro y estomago. Te esperaban los perros licaones de esa mísera bandada de malnombre impregnada. ETA dispersó sus perros salvajes para informar al que te descerrajó cuatro tiros a bocajarro.

Ahora me he querido enterar yo de nada sirve mi indignación. Me sirve de lección. Es un reproche expuesto con sonrojo penitente. Quiero que sirva a lectores que lean en voz alta para que todos sean oyentes que el infierno de Euskadi no ha sido del todo afectamente sentido en otras partes de España y que no nos sentimos heridos al traicionar “involuntariamente” a un conciudadano de esta España plural. Quedó lejos a “muchos kilómetros” la desgracia. Familiares, amigos de Joseba, a toda la sangre de los Pagaza, permítanme darles mi pésame perenne. Discúlpenme por favor. Estuve a lo que estuve.

Fue un error.

Huyendo de mí suelo huir de mis apellidos presentándome como Juan Gnav. El DNI suscribe un tal Juan Gamero Navarro. Ambos yo tras casi catorce años de recuerdo debido prometemos ya tenerlo siempre presente. El tres de febrero por un momento en su honor seré silente.

Posted on 1 febrero, 2017 in Carta

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