José Aparicio

YA NO QUEDAN GUDARIS

Se debieron extinguir hace algún tiempo. Busco por todas partes. Prensa, radio, televisión, calles y plazas, montes, barrancos, llanos y playas. Nada, desolación, miedo y terror.

Por un lado asesinos, por acción o por omisión, en calles y plazas, montes, barrancos, llanos y playas. Todo. Desolación, miedo y terror.

Por el otro asesinados de cuerpo y alma, de vida y de sueños. Cubiertos por la tierra o por las lágrimas derramadas, por las pesadas sombras amenazadoras del miedo a la muerte que pasa constantemente por sus cercanías con la afilada guadaña.

Si hubieran gudaris no hubieran proliferado los asesinos. Tras el primer asesinato y la primera ejecución e inmediato, se conocían todos, el problema se hubiera resuelto. Compartida la desolación, el miedo y el terror guerra o paz. Inhumano, como toda guerra, pero más justo.

Posted on 1 febrero, 2017 in Carta

Compartir la carta

Back to Top