Fernando Iwasaki

EUROPA CONTRA ETA

(Columna publicada en ABC de Sevilla, 11 de febrero de 2018)

En menos de dos semanas hemos recordado a Gregorio Ordóñez -asesinado por ETA el 23.01.1995- y a Ascen y Alberto, asesinados por ETA el 30.01.1998. En ambos casos dos notables personalidades europeas han expresado sus deseos de derrotar política y policialmente al terrorismo, además de denunciar las conexiones del crimen con el nacionalismo separatista. Esta semana nos ha tocado recordar a Joxeba Pagazaurtundúa -también asesinado por ETA el 08.02.2003- y desde Bruselas, su hermana Maite Pagazaurtundúa ha promovido otro memorial arropado por el Parlamento Europeo en la localidad de Andoain, donde todavía residen los vecinos que amenazaban a Joxeba y que jalearon a los asesinos después de asesinarlo.

España no siempre contó con la colaboración europea para perseguir a los delincuentes etarras, quienes sacudían los árboles para que su entorno político recogiera esos frutos de la violencia que Xabier Arzallus definió como las nueces de la independencia. Si todos los que han leído «Patria» (2016) de Fernando Aramburu hicieran las deducciones correctas, tendrían que haber advertido que apenas había ficción en esa novela donde la mayoría de historias tenía un macabro correlato con la realidad. Como el crimen de Ramón Baglieto (12.05.1980), asesinado por un terrorista que el propio Baglieto había salvado de morir en un accidente cuando era apenas un niño. Ninguna ficción literaria podría recrear todo el horror de las víctimas de ETA y de sus familias.

Joxeba «Pagaza» era jefe de la policía local y militante socialista. Estaba casado y al morir dejó dos hijos de nueve y catorce años. Los vecinos pro-etarras lo amenazaban con futuros tiros en la nuca, lanzaron cócteles molotov contra su vivienda y le quemaron el coche hasta un par de veces. Ninguna de esas alimañas se ha arrepentido, ninguna condenó el crimen y ninguna fue detenida jamás. Joxeba fue asesinado por la espalda mientras desayunaba en la barra de un bar y fueron esos mismos vecinos pro-etarras quienes le facilitaron a los homicidas terroristas los datos y las rutinas de Joxeba.

Sin embargo, hoy, domingo 11 de febrero de 2018, los amigos y familiares de Joxeba se reunirán en Andoain como cada año para honrar su memoria y desafiar al menos por un día la hegemonía totalitaria de aquel pueblo gobernado por Bildu, pues gracias a la pusilanimidad de jueces y políticos ya no hay que ser solamente del PNV para recoger las nueces. ¿Cómo habrá sido la infancia y la adolescencia de los hijos de Joxeba en Andoain? Ninguna novela, serie o película podría recrearlas en toda su desolación.

Por eso celebro que Antonio Tajani, Manuel Valls y el Parlamento Europeo apoyen a las víctimas de ETA y tomen la palabra en Sevilla, San Sebastián y Andoain, para que no quede ninguna duda de que Europa repudia el terrorismo y que la nuez del separatismo jamás podrá engendrar otra cosa que repudio. Se lo debemos a Joxeba «Pagaza»

Posted on 12 febrero, 2018 in Carta

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